La logística atraviesa una etapa de cambio acelerado impulsada por la automatización, la digitalización de los procesos y la consolidación del comercio electrónico. Estas tendencias están transformando profundamente el funcionamiento de los almacenes y, con ello, el tipo de profesionales que las organizaciones necesitamos incorporar. Más allá de la tecnología, el verdadero reto está en cómo evoluciona el talento logístico y en la aparición de nuevos perfiles capaces de conectar sistemas, procesos y negocio.
Desde el ámbito de los recursos humanos, esta transformación se percibe de forma muy clara en los procesos de selección. En los últimos meses, hemos observado cómo determinados perfiles han pasado a ser estratégicos para acompañar la evolución de las soluciones de automatización y digitalización que se implantan en los almacenes de nuestros clientes. No se trata únicamente de cubrir posiciones, sino de identificar profesionales que aporten una visión transversal y entiendan la logística como un ecosistema tecnológico y humano.
Uno de los roles clave en este contexto es el del responsable de Sistemas de Gestión de Almacén (SGA). Este perfil se ha convertido en una figura central dentro de las organizaciones logísticas. Su función va mucho más allá de la gestión técnica del sistema: actúa como nexo entre la operativa diaria, los equipos de sistemas y la mejora continua de los procesos. El responsable de SGA analiza datos, detecta ineficiencias, propone ajustes y garantiza que la tecnología responda a la realidad del almacén. Su impacto es directo en la productividad, la trazabilidad y la calidad del servicio de nuestros clientes.
Junto a este perfil técnico, destaca también la evolución de los consultores especializados en automatización. El mercado demanda cada vez más profesionales de ventas con un profundo conocimiento de los procesos logísticos y de las soluciones tecnológicas asociadas. Estos perfiles combinan habilidades comerciales con capacidad de análisis, comprensión técnica y orientación a la resolución de problemas. Su papel consiste en acompañar a los clientes en la identificación de necesidades reales y en la toma de decisiones, actuando como asesores más que como vendedores tradicionales.
Otro perfil en crecimiento es el vinculado al canal e-commerce B2B del área de Postventa, especialmente relevante en entornos industriales y logísticos. Estos profesionales trabajan en la digitalización de la relación con el cliente, gestionan plataformas online, analizan el comportamiento de compra y contribuyen a mejorar la experiencia del usuario. Su labor conecta el mundo digital con la operativa logística, facilitando procesos más ágiles, transparentes y alineados con las expectativas del mercado.
Mirando hacia 2026, todo apunta a que el talento logístico seguirá evolucionando hacia perfiles híbridos, con una fuerte competencia digital, capacidad analítica y orientación a procesos. La automatización no reducirá la necesidad de personas, sino que exigirá profesionales mejor preparados, capaces de interactuar con sistemas avanzados, interpretar información en tiempo real y adaptarse a entornos en constante cambio.
La transformación del sector logístico es, en definitiva, una transformación de perfiles y competencias. Comprender esta evolución desde dentro permite anticiparse, atraer el talento adecuado y construir equipos preparados para los retos presentes y futuros de la cadena de suministro.